Mejillones rellenos de mantequilla de ajo

Los mejillones rellenos de mantequilla de ajo es una receta fácil de elaborar. Si te gusta cocinar mejillones te recomiendo que pruebes esta receta, tendrás el éxito garantizado.

Ingredientes

Para la mantequilla de ajo

  • 200 gr. de mantequilla
  • 2 chalotas
  • 1/2 manojo de perejil
  • 50 gr. de almendras molidas
  • 50 gr. de avellanas molidas
  • 4 filetes de anchoa

Para los mejillones

  • 2 chalotas
  • Ramito de hierbas aromáticas
  • Laurel
  • Vino blanco seco

Elaboración de los mejillones rellenos de mantequilla de ajo

Elabora la mantequilla de ajo, con las cantidades indicadas se podrán rellenar entre 30 y 40 mejillones según su tamaño.

Ahora lava y limpia los mejillones para eliminarles la barba

Tira los mejillones que estén abiertos o dañados. Revisa los mejillones para asegurarte de que todos estén vivos y en buen estado.

Coloca los mejillones limpios sobre toallas de papel para que se sequen antes de cocinarlos.

Ahora coloca los mejillones en una cazuela con un poco de agua untada con mantequilla, sal y pimienta, agrega las chalotas picadas, el perejil, las hierbas aromáticas y vierte el vino blanco seco.

Una vez que le hemos añadimos a la cazuela la cantidad de agua necesaria. Agregamos los mejillones y una hojita de laurel para aromatizar el plato.

Una vez que tenemos todos los ingredientes en la cazuela, la tapamos y encendemos el fuego. Desde el momento en que el agua empiece a hervir y los mejillones a cocinarse, pasaran unos 7 u 8 minutos hasta que estén listos. En el momento en que los mejillones se hayan abierto todos, están perfectos para disfrutar.

Apaga el fuego, escurre el caldo resultante y lo reservas.

Abre los mejillones y colócalos en su caparazón para cubrirlos con mantequilla de ajo, espolvorea con una fina película de almendras y avellanas molidas, tus mejillones rellenos de mantequilla de ajo estàn listos. ¡ Que los disfrutes !

Los mejillones son un molusco muy delicado que hay que comer rápido, al momento de comprarlos comprueba que estén cerrados y que tengan un color negro brillante. Tienen una excelente relación calidad / precio, y desde el punto de vista nutricional son bajos en grasas y ricos en proteínas y contienen sales minerales como calcio, fósforo y hierro y pequeñas cantidades de Vitamina B1 y Vitamina B2. Aunque tienen un aporte bajo en calorías, es útil no utilizar demasiadas grasas en la preparación.