Muslos de pollo picantes con salsa de miel

Los Muslos de pollo picantes con salsa de miel son una mezcla de sabores con notas agridulces y picantes, que sorprenderá a tus invitados.

Muslos de pollo picantes con salsa de miel

Ingredientes para 4 raciones

  • 8 Muslos de pollo que no sean muy grandes
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • 4 limones
  • Semillas de sésamo
  • 1 cebollino
  • 1 chile fresco

Para la salsa de miel

  •  80 gr. de Miel de castaño (Puedes utilizar la que mas te guste)
  • 20 cl. de Vinagre balsámico
  • 40 cl. de zumo de lima.
  • Media cucharadita de chile en polvo
  • Jengibre fresco al gusto

Elaboración de los Muslos de pollo picantes con salsa de miel

Lava los muslo de pollo con agua corriente y sécalos bien con un paño de cocina. Sazónalos con la sal y la pimienta negra molida por ambos lados.

Vierte en una sartén el aceite de oliva virgen extra, deja que se caliente y luego coloca los muslos de pollo a fuego moderado durante 2 o 3 minutos aproximadamente hasta que estén dorados por ambos lados, dándoles la vuelta con unas pinzas de cocina.

Mientras tanto, pela el jengibre fresco y rállalo.

Elaboración de la salsa de miel

En un bol coloca la miel, junto con el zumo de lima, el vinagre balsámico, el chile seco en polvo y el  jengibre rallado, y mezcla todo bien con una cuchara. Reserva.

Una vez que los muslos de pollo estén dorados, vierte sobre ellos un poco de la salsa de miel y un poco de agua a temperatura ambiente. Cubre con una tapa y deja que se sigan cocinando a fuego lento durante 25 minutos aproximadamente, dando la vuelta a los muslos de pollo de vez en cuando.

Transcurridos los 25 minutos, quita la tapa y sigue cocinando alrededor de 3 o 4 minutos para que espese la salsa.

Mientras tanto, pela el chile, quítale las semillas y córtalo en trozos pequeños . Pela y corta también el limón en rodajas. Reserva.

Una vez  que este espesa la salsa, apaga el fuego y sazona con las semillas de sésamo, cebollino  finamente picado, las rodajas de limón y  el chile fresco.

Puedes usar salsa de soja en lugar de vinagre balsámico, y si no te gusta mucho el picante puedes utilizar pimentón dulce.