Pulpo en salsa de vino tinto

El Pulpo en salsa de vino tinto es un plato de marisco sensacional, fácil de elaborar y lleno de sabor.

Pulpo en salsa de vino tinto

Ingredientes para 4 raciones

  • Un Pulpo de un 1,5 kg. aproximadamente ya cocido (Puedes utilizar congelado)
  • 6 tomates pequeños
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • Una hojas de Laurel
  • 1 vaso de Vino tinto (Es recomendable utilizar un vino tinto de calidad)
  • 30ml de Aceite de oliva virgen extra
  • 1 Chile o una guindilla (Al gusto)
  • 1 cucharadita de azúcar moreno
  • 2 cucharadas de vinagre de vino tinto
  • Un puñado de hierbas aromáticas (perejil, romero, orégano…)
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Albahaca fresca

Elaboración del Pulpo en salsa de vino tinto

Lava y pela los tomates, y haz una incisión en forma de cruz en la parte inferior de cada uno de los tomates.

Calienta agua en una cacerola y sumerge los tomates en ella durante unos 30 segundos una vez que comience a hervir el agua. Saca lo tomates y colócalos en un recipiente con agua fría y cubitos de hielo para que se enfríen más rápido. Pela los tomates y córtalos por la mitad o en cuartos (según su tamaño). Reserva

Si estás utilizando pulpo congelado, solo tienes que dejarlo descongelar a temperatura ambiente  para incorporarlo.

Si lo prefieres, también puedes cortar los tentáculos en trozos.

En una cacerola, sofríe la cebolla picada, los dientes de ajo y la guindilla a fuego lento durante unos minutos con un chorrito generoso de aceite de oliva virgen extra.

Agrega el pulpo cortado en trozos, el vino tinto y el vinagre, y deja que se cocine a fuego lento.

Luego añade los tomates, el azúcar moreno, la hoja de laurel, las hierbas aromáticas, y deja que se doren durante unos minutos. Rectifica de sal .

Tapa la cacerola y cocina a fuego muy lento durante unos 50 minutos aproximadamente, o hasta que la salsa espese.

Decora el guiso de pulpo con albahaca fresca picado antes de servir.

Sirve el pulpo caliente, acompañado con unos picatostes tostados. Esta receta es un delicioso segundo plato, pero también se puede comer frío en ensaladas o usarse para preparar brochetas. Si te sobra salsa la puedes congelar, y es excelente para aderezar espaguetis.